Mucho se ha hablado sobre los problemas que genera el estrés, pero ¿sabías que también es un enemigo de tu piel? El insomnio, el cansancio, la ansiedad, la fatiga excesiva, la depresión pueden afectar al órgano más extenso de la piel. Esto no solo porque cuando atravesamos por un problema emocional dejamos de tener los mismos cuidados personales, sino también porque el estrés influye en la circulación de la piel y en otras problemáticas de las que te contaremos a continuación.

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¿Qué es la dermatitis por estrés?

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel que provoca picazón, enrojecimiento y erupciones llamadas eccemas. Este padecimiento dermatológico se asocia al estrés porque hay una relación entre el sistema nervioso y la salud emocional. Cuando el cerebro se ve afectado por el estrés, responde con estímulos nerviosos como el dolor de cabeza, pero la piel también responde con reacciones como el acné, brotes de psoriasis, urticaria o dermatitis.

Se estima que entre el 30% y el 70% de los problemas dermatológicos como el acné, la rosácea, la psoriasis y los diferentes tipos de dermatitis tienen una relación directa con el estrés y los desequilibrios que esta condición provoca en el organismo.

Síntomas de la dermatitis por estrés

Los síntomas más comunes de la dermatitis por estrés son enrojecimiento, sequedad, comezón y urticaria, pero también pueden aparecer brotes de caspa y eccema. Cualquier parte del cuerpo puede ser afectada por la dermatitis por estrés, pero las más afectadas suelen ser la cara, la cabeza, las manos y la zona genital.

Con frecuencia, la dermatitis por estrés actúa a modo de brotes, por lo que puede ser difícil distinguir si la causa de la piel irritada es esta u otra condición dermatológica.

Causas de la dermatitis por estrés

  • Problemas circulatorios. El estrés produce inflamación en el organismo, incluyendo a la piel, lo que provoca que no llegue suficiente sangre y oxígeno. Como consecuencia, la reacción es el enrojecimiento, la sequedad, la picazón y, en casos más graves, la aparición de erupciones.
  • Reacción inmunológica. Cuando se presenta inflamación en el organismo, el sistema inmunológico busca al agente nocivo que puede estar causando una infección. En ese proceso puede activar la liberación de hormonas como la adrenalina, noradrenalina y estrés como mecanismo de defensa, lo que provoca el engrosamiento de la piel.
  • Falta de higiene. Como mencionamos anteriormente, es común descuidar la parte estética y de cuidado personal cuando pasamos por un periodo de estrés, lo que puede empeorar los síntomas al no recibir la hidratación y limpieza necesarias.
  • Genética. En el caso de bebés y niños, el estrés sufrido por la madre durante el embarazo fue un factor en común para sufrir o desarrollar problemas dermatológicos como la dermatitis atópica.

Tratamientos

Acudir con el dermatólogo es indispensable para recibir el tratamiento oportuno y que te devuelva la salud de tu piel. Los tratamientos más comunes son:

  • Aplicación de cremas, lociones y tónicos con efecto calmante e hidratante para aliviar la comezón y el ardor.
  • Productos tópicos con corticoides para desinflamar la piel.
  • En algunos casos se administran medicamentos orales para desinflamar la piel.

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Diagnóstico

El diagnóstico de la dermatitis por estrés es clínico y el dermatólogo evaluará la comezón, la morfología y distribución de las lesiones, la repetición de los brotes y el carácter crónico de los mismos. Además, se evalúa el historial familiar para determinar si hay tendencia a infecciones cutáneas, sequedad, eccema, entre otras afecciones.

En algunos casos se solicitan análisis clínicos como el de anticuerpos de la inmunoglobulina E para determinar si hay alguna alergia o condición de salud que esté provocando la afección de la piel.

Medidas de prevención

A continuación, te daremos unos consejos para reducir las posibilidades de un brote de dermatitis por estrés, o disminuir los daños:

  • Manejo del estrés. Controlar la causa del padecimiento te ayudará a evitar que se presenten brotes de dermatitis, por lo que te recomendamos tener rutinas antiestrés como practicar yoga, pilates, natación, mindfulness, platicar con alguna amistad o tomar terapia para tener herramientas psicológicas para controlar el estrés.
  • Mantén hidratada tu piel. El uso de cremas te ayudará a retener la humedad en tu piel, especialmente en periodos como diciembre, cuando la falta de humedad ambiental puede provocar resequedad.
  • Evita los baños con agua demasiado caliente. También te recomendamos evitar los saunas, y en general las temperaturas muy altas, que te provoquen un exceso de sudor, ya que esto puede empeorar el eccema.
  • Baños de corta duración. Báñate con agua tibia, no demasiado fría para que no se presente la sequedad, y procura que la ducha no dure más de 10 minutos para evitar que tu piel esté demasiado húmeda. Para secarte procura darte pequeños toques en la piel para absorber el agua y no frotar con la toalla, de modo que evites la irritación.
  • Usa telas suaves. Tanto en tu ropa de uso diario, interiores, de cama e incluso tus toallas, deben ser suaves, de algodón, evita las prendas sintéticas que te hagan sudar y usa jabones suaves para evitar la irritación.

AGENDA TU CITA

Esperamos que esta información te ayude a comprender mejor un padecimiento frecuente, pero que suele pasar desapercibido. Si te identificas con los síntomas, agenda tu cita en Bellphoria donde contamos con dermatólogos que con gusto te ayudarán a tener una piel sana, así mismo contamos con tratamientos complementarios, cómo la radiofrecuencia facial y la microdermoabrasión, para el cuidado y prevención, contáctanos.

Acerca del autor: Bellphoria Team

El equipo médico de Bellphoria cuenta con más de 40 años de experiencia combinada en distintas especialidades de la medicina para la belleza y bienestar, recibiendo a pacientes internacionales que buscan convertirse en la mejor versión de sí mismos.